domingo, 8 de junio de 2014

Viento dile a la lluvia que quiero volar y volar...




Hoy es un día con varios significados... Primero, se cumplen 3 años desde que mi papá fue más allá del arco iris. Lo extraño mucho. No pudimos ir a visitarlo por que la lluvia y el viento dificultad el salir de casa. De hecho, he pasado los dos últimos días en cama, quizás el frío conspiró para que me quedara encerrada en mi segundo piso. De todas formas, he intentado no bajonearme. He tratado de hacer una vida lo más normal posible. He visto mis series favoritas, he leído e investigado sobre misterios y he conversado harto con mi mamá y mi hermana. Es gracioso, porque la gente por más que uno le pida que te traten normal, te hablan como si fueses un enfermo que se está muriendo. Bueno, tal vez algo de razón tengan...

Mi mamá me habla sumamente cariñosa, me recuerda cómo le hablaba a mi papá cuando estaba en esta misma situación. A mi papá le cargaba que le hablara así. A mi me molesta un poco pero no se lo digo, si a ella le hace feliz, entonces bien para mí. Le conté ayer esto a mi hermana, diciéndole que si le pedía a mi mamá que me trajese chocolate de suiza, era capaz de hacerlo por mi. Mi hermana nada de tonta me dijo entre risas, podrías aprovecharte de la situación. Lo cierto es que aunque quisiese aprovecharme, no tengo ganas de muchas cosas. Ni de comer chocolate suizo -algo que tampoco puedo comer de todas formas- ni de pedir un delivery de sushi. Estoy comiendo solo porque es necesario, pero no tengo hambre.

En este momento estoy tomando un líquido asqueroso que debo beber antes de operarme, algo así como para limpiar mi estómago. Es bien malo la verdad, pero ya solo me falta una taza más y acabo. Mi estomago suena como si estuviese librando una guerra mundial adentro, me hace gracia. ¿No podrían hacerlo con gusto a chocolate o algo más apetecible? ¿por qué siempre los remedios tienen que ser malos? No les cuesta nada hacerlos más ricos.

Sospechoso que ya algunas personas saben lo que me pasa, aunque no culpo a mis amigas por eso, quizás fueron mis respectivos jefes. Igual, es muy difícil mantener un secreto por mucho tiempo. Agradezco mucho esas muestras de ánimo y apoyo porque sé que son sinceras. No quiero hacer un drama de esto, más de lo que ya es. He sabido de mis amigas por correo y al leer lo que me escriben, me di cuenta que fue una buena decisión no verlas, habría sido muy difícil para ambas. ¿Qué se le puede decir a alguien que está en mi situación? Ni yo sé qué decirme a mi misma. Pero yo sé que su cariño es de verdad y que se preocupan por mi. Eso es más que suficiente. 

Mañana será un día movido, lo sé. Además de hacer miles de trámites, a las 7pm será la hora decisiva. Voy tranquila, estoy entregada a lo que tenga que ser. Incluso he bromeado un poco con mi hermana sobre lo horrible que estar hospitalizado. Al menos tendré pieza sola y TV cable, Si estoy de humor, podré ver alguna película o la teleserie. Incluso he pensado quedarme a ver el mundial allá, su TV es mejor que la mía.  Pero si todo sale bien, en 3 días más debería volver a casa. Cuando despierte de la anestesia sabré realmente en qué condición estoy. Si las cosas salieron bien o si hay más complicaciones a futuro. Así que espero que cuando vuelva a escribir aquí tenga mejores noticias que dar. Sino, de todas formas escribiré, esta es la mejor forma que tengo para desahogarme. 

viernes, 6 de junio de 2014

Queen - Bohemian Rhapsody (Subtitulada [Español]) HD







Aparte de lo magnífica que es esta obra de arte de Freddie Mercury, ¿se han puesto a analizar la letra? Primera vez en mi vida que me identifico tanto con esta canción. Si bien dicen que Freddie la escribió describiendo su pesar por ser homosexual, el significado de lo que significa tener que morir y a su vez quedarse en este mundo, es algo que tarde o temprano nos alcanzará a todos. A algunos más temprano que a otros...

It will rain, rain, rain, rain...





Parece que la lluvia se puso de acuerdo con el destino para hacerme llegar malas noticias. ¿Recuerdan que tenía un tumor? Bueno, ahora sí que está 100% confirmado: es cáncer. Aún me pregunto cómo hice para no ponerme a llorar de inmediato cuando el doctor me dio el diagnóstico. Fue un quiebre a todas las esperanzas que me hice durante estos días de incertidumbre. Porque aunque uno no quiera hacerse ilusiones, por el bien de los que quiero, de verdad quise que todo saliese bien. Ver a mi mamá llorando a penas sin hablar, a mi hermana conteniendo las lágrimas para no hacerme sufrir más, es una de las cosas más horribles que me ha tocado presenciar. ¿Cómo voy a salir de ésta?

Tengo tanta pena que aun no he podido llorar, no sé si algún día pueda terminar de desahogarme. A penas me dieron el resultado, planeamos la operación. No quiero darle ni un día de ventaja a esta enfermedad y en dos días más estaré ingresando a pabellón. El doctor dice que no tengo un diagnóstico tan catastrófico, pero solo sabremos la verdad cuando revise mi interior. Aunque, ya me dijeron que lo más probable es que me quiten los ovarios y el útero, por lo que si alguna vez pensaba tener hijos, es mejor que me olvide de esa idea. ¿Me afecta? Sí, siempre he querido ser madre. Dudaba de tener hijos o no si no encontraba a alguien adecuado con quien tenerlos, pero ahora sé que si es que lo llegase a encontrar, esa posibilidad está descartada. 

De todas formas... ni siquiera sé cuánto más voy a vivir. He leído pronósticos y en el mejor de todos, puede que viva 10 años más sin problemas, ¿qué pasará después de esos 10 años? Esa es mi interrogante. Pero supongo que hay que ir paso a paso y debo enfocarme primero en llegar a vivir esa cantidad de tiempo. 

No le tengo miedo a la muerte, pero no me quiero morir. No quiero que mi familia se siga quebrando si es que llego a morir. Mi mamá me dice que sin mi no es nada y que si me muero se viene conmigo. ¿Qué puede decir un hijo frente a esas palabras? No me queda más opción que pelearla, por ella, por mi hermana, por mi sobrino que viene en camino y que tengo tantas ganas de conocer. Por la gente que me quiere y a la que quiero, por mi papá que sé que no le gustaría que me rindiese y dejase sola a sus otras mujeres. Aunque a veces pienso que él me extraña mucho y necesita mi compañía. Pasado mañana se cumplen 3 años desde que falleció, todo calza ¿no?.

Hoy les conté a mis mejores amigas sobre mi situación. Estuve varias hora dándole vuelta a la cabeza el cómo decirles tan mala noticia. Así que decidí escribirle un mail a todas juntas para no tener que contar la misma historia una y otra vez. Espero que ellas entiendan que las quiero, pero no puedo verlas en estos momentos, solo acentuaría más la pena que estoy sintiendo. Con suerte puedo mirar a mi mamá y mi hermana a los ojos y se me dificulta mucho no ponerme a llorar cuando veo su tristeza reflejada ahí. 

La lluvia decidió volver y lo digo literalmente. Solo espero que la próxima vez que llueva, ésta se lleve todo lo malo. No quiero seguir llorando, de verdad que quiero ser fuerte, poner la mejor sonrisa y levantarme por todos los que me quieren, pero es tan difícil hacerlo. Si fuese por mí, me quedaría encerrada en mi pieza por siempre. Ni siquiera soy capaz de salir a jugar con la lunita, porque sé que ella ya intuye mi dolor. 

No sé qué pasará conmigo más adelante, no sé qué rumbo tomará mi vida. Pero la única certeza que tengo es que cambiará completamente. Ojalá pueda vivir un poco más, al menos para acompañar a mi mamá hasta sus últimos días y para enseñarle a ese bebe que viene en camino algo de su tía Natu. No quiero ser solo alguien de la que todos hablaban bien, pero que nunca conoció. Pero si no llegase a ser así, dejaré escrito en este blog todo lo que estoy sintiendo en este momento. Para que se entere de quién era, para que los demás me recuerden y encuentren algo de consuelo si tengo que decir adiós.

"Me pregunto si dios existe... Si existiese, todas las personas que se esfuerzan para tirar hacia adelante, serían recompensadas con felicidad, ¿no te parece? Porque a mí, los ángeles nunca me han sonreído."

martes, 3 de junio de 2014

Llueve sobre mojado



Siempre he pensado que escribir es la forma que tiene mi alma para desahogarse. Hoy, no logro conciliar el sueño, me escocen los ojos por el llanto y aún así no logro sacarme esta inquietud que siento en mi interior. Hace mucho no venía a escribir aquí. Supongo que no me había sentido tan mal como en este momento, donde quiero que todo sea un mal sueño y poder despertar sin este dolor.

Era martes 3, no 13, pero las malas noticias no elijen un día al mes para llegar. Hoy me diagnosticaron un tumor en el ovario, un tumor que probablemente se transforme en un cáncer de ovario. No es que sea pesimista, pero tengo todos los síntomas. Así que enfrentemos las cosas como son y no tratemos de suavizarlas. 

Cuando supe que algo iba mal, fue cuando la doctora me mandó a hacerme un examen inmediatamente mientras me atendía. Luego, la sala donde me practicaban el procedimiento se empezó a llenar de otros doctores que comentaban mi caso. Sí, mi doctora me miró a los ojos y me preguntó si andaba sola, como si el tener compañía podría haber hecho que el golpe doliese menos. Pero no, andaba sola. Desde que me dijo la palabra "tumor", rápidamente mi cerebro comenzó a analizar la situación y decidí no quebrarme dentro de la consulta. El tiempo parecía no avanzar y todo se movía tan lento cuando lo que más deseaba era salir de ahí.

Al salir a la calle, pareció como que el cielo se sincronizó conmigo para llover. En mi cara llovían lágrimas y por el parabrisas lloraba el cielo. Son esas situaciones que uno ve en las películas pero no piensa que le sucederán en la vida real. Pero me pasó y el enfrentar esto, tener que notificarle a la gente que amo sobre mi situación, no fue fácil. 

La escena me recordó hace unos años atrás, cuando también llovía mucho y mi papá se encontraba en sus últimos días de vida. Justo fue por esta fecha también. ¿Coincidencias? Quién sabe... Pero si tienen que coincidir, entonces prefiero pensar que es un llamado de mi papá para que me reúna con él en el cielo porque me echa mucho de menos.

Aún no sé qué sucederá conmigo. ¿Viviré? ¿Tendré un buen pronóstico? ¿Podré tener hijos? ¿Pasaré por un montón de mierda otra vez? ¿Solo será algo rápido y volveré a estar bien? No tengo idea... Pero en este momento no puedo pensar positivamente, no hasta que tenga certezas de las cosas. Soy de las que espera siempre lo peor para prepararme a recibir el golpe y no caer al suelo. 

No sé si quiera dar la pelea, en el caso de que la situación sea grave. Sí, pienso en todas las cosas que me perdería, desde lo más tonto como no saber el final de una serie que sigo hace años, hasta no poder ver y conocer a mi futuro sobrino o apoyar a mi mamá en estos últimos años. De verdad que quiero todas esas cosas, pero no sé si valdrá la pena pasar por todo es calvario para al final morir ahogada en la orilla.

Mi pena es infinita, es grande. Me duele el corazón enormemente. Nunca le he tenido miedo a la muerte, pero sí tengo miedo al dolor, al dolor físico y al dolor emocional. A dejar a la gente que amo en su estado más vulnerable. En estas horas me pregunto por todo lo que debe haber sentido mi papá al enterarse de su enfermedad. Él era sumamente sabio y supongo que se planteó todas estas dudas. 

La tormenta se ha detenido allá afuera, pero aquí adentro sigue lloviendo sobre mojado.